La retención de líquidos, o también conocido como edema, es la acumulación excesiva de
liquido en la piel, que toma un aspecto hinchado y más frecuente en pies y piernas. También
puede afectar a parpados, cara, pies, manos o incluso generalizarse.
No se trata de una enfermedad en sí, mas bien es un signo de que el funcionamiento del
organismo no está siendo óptimo.
Existen diferentes causas que originan la retención de líquidos, entre ellas, encontramos:
La toma de algunos medicamentos como los antihipertensivos y antinflamatorios no
esteroideos de uso muy común junto con corticoides y fármacos que contienen
estrógenos. Esta es una de las causas más frecuentes.
Pasar muchas horas de pie o sentado.
Un desajuste en el sistema renal. En el caso de las mujeres, los desajustes hormonales
en los periodos de la menstruación.
Tener malos hábitos como el consumo de alimentos ricos en sal, poca actividad física y
una baja ingesta de agua.
Os dejo algunos consejos para la retención de líquidos:
- Reducir el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados altos en sodio y
sal (snacks, salsas, conservas, quesos, embutidos, entre otros. - Realizar ejercicio físico, hay que mantenerse activo.
- Aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio (frutas y verduras,
legumbres y tubérculos como la patata o boniato. - Beber más agua, infusiones, té o café (en menor medida) y eliminar el consumo
de alcohol. - Controlar la desnutrición u obesidad si la hubiera (acudir a un dietista-
nutricionista). - Mejorar la calidad y la cantidad de sueño y reducir el estrés crónico.
- Suplementar con diente de león o cola de caballo.
Como siempre, estos son consejos generales, en caso de sospechar que sufres
retención de líquidos lo mejor es acudir a un profesional de la salud para que valore y
analice tu caso.