Ahora con la llegada de septiembre vuelven los pensamientos tales como “este verano
me he pasado”, “en septiembre empiezo la dieta”, “en cuanto vuelva de vacaciones me
pongo a dieta” y frases por el estilo.
Septiembre no es el mes de empezar una dieta, es el mes de empezar BUENOS
HÁBITOS.
Estos suelen ser los errores más comunes:
- Eliminar/prohibir o restringir ciertos alimentos: lo que nos da lugar a que
más adelante tengamos ansiedad por la comida y nos lleve a abandonar la
“dieta”. - Abusar de los productos “light” o “cero azúcares”: se sigue pensando que
estos productos serán más sanos/saludables y la realidad es que son incluso
peores que los normales. - Comer menos cantidad de la que debemos: pensando que si ingerimos
menos perderemos peso más rápido, pero nos olvidamos de nuestro cuerpo y
sus necesidades. - Ser sedentario/a: algo muy frecuente, ya que solo con la alimentación
pensamos que será suficiente y esto tampoco es así. - No acudir a un dietista-nutricionista: este es de los más importantes, ya que,
al fin y al cabo, somos personas preparadas y formadas para poder ayudaros
en todo momento y en diferentes casos. Hay que pedir ayuda los profesionales
de la salud, ya sea mental (psicólogo) o física (dietista-nutricionista). - Seguir dietas de “moda” o la del “vecino”: con este hay que tener mucho
cuidado, cada persona es un mundo y tiene unas necesidades y seguramente
alimentos o estrategias nutricionales que a una persona le funcionan no tiene
por qué funcionar con otra, es importante que cada plan nutricional sea
PERSONALIZADO, adaptado a cada persona y a sus rutinas/hábitos.
Y lo cierto es que, cualquier momento es bueno para empezar a cuidarse e instaurar
hábitos de vida saludable que duren para toda la vida.
Los dietistas-nutricionistas estamos para ayudarte en todo tu proceso de cambio, no
dudes en pedir ayuda de los profesionales de la salud, estaremos encantados de
poder ayudarte.