El calcio es un mineral el cual no solo se encuentra formando parte de los huesos y dientes, sino que también interviene en procesos como la contracción y relajación muscular, en el funcionamiento del sistema nervioso, del corazón y de la coagulación sanguínea.
Los alimentos en los que lo podemos encontrar que no sean lácteos o derivados lácteos son:
- Vegetales de hoja verde: espinacas, puerro, kale, acelgas, berro, etc. Mejor consumirlas cocinadas al vapor o frescas.
- Pescados de especies pequeñas en las que se consume la espina como la anchoa, sardina o boquerón
- Semillas de sésamo, chía y girasol
- Leguminosas como la soja, garbanzos, judías y habas
- Higos deshidratados, pasas o dátiles
- Cereales integrales
- Tofu
Hay factores que favorecen la absorción del calcio:
- Practica de actividad física
- Un consumo adecuando de Vitamina D (exposición solar)
- Mantener una correcta hidratación
También existen factores que NO favorecen su absorción como:
- Consumo de alcohol
- La cafeína
- Alimentos altos en sodio
- Una baja exposición solar
- Antinutrientes presentes en algunas verduras y cereales (fitatos y oxalatos).
No pasa nada si por el motivo que sea no consumimos lácteos o productos lácteos, como podemos ver, hay muchas otras fuentes de alimentos ricos en calcio.